martes, 22 de abril de 2008

Números

¿Cuánto obtiene el Estado por cada hectárea cultivada con soja?


Se estima que este año la oleaginosa aportará a las arcas el 76 por ciento del total recaudado a través de las retenciones al agro

¿Cuánto obtiene el Estado por cada hectárea cultivada con soja?


La negociación entre el campo y el Gobierno ingresó en una fase crítica luego de que el vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, advirtiera que “el punto de inflexión es esta semana" y que si no se llega a un acuerdo, podrían retomar "medidas de protesta" que "no van a ser cortas".

Si bien la discusión de fondo pasa por diagramar una política agropecuaria eficiente, que permita delinear el futuro de la cadena agroindustrial argentina, la eliminación o atenuación de las retenciones es la pelea inmediata que intentan ganar los productores.

En este contexto, rentabilidad del campo versus ingresos del Gobierno por derechos de exportación es la contienda que, desde que finalizaron las medidas de fuerza, agrava el conflicto.

El peso de la oleaginosa
Con una demanda que año tras año estuvo garantizada por países como China e India y la falta de conflictividad que suponía la no gravitación en el mercado interno, la soja ganó terreno de manera indefectible. De este modo, hay cerca de 75 mil productores afectados por las nuevas normativas.
Teniendo en cuenta la campaña 2007/08, sobre un volumen exportado de casi u$s35.000 millones, los ingresos fiscales por retenciones al agro totalizarían unos u$s12.417,5 millones durante 2008. Según Economía & Regiones, “este monto representaría cerca del 15% de la recaudación nacional proyectada para el presente año”.

Para comprender el peso de la oleaginosa en la estructura impositiva basta saber que, en términos desagregados, la soja aportaría el 76% del total recaudado ($29.965 millones), el trigo lo haría en un 8,7% ($3.424 millones), en tanto que el girasol aportaría un porcentaje algo inferior (8,3%, $3.278 millones). Por último, 6,8% restante explicado por las exportaciones de maíz ($2.696 millones).

Y si bien desde la consultora sostienen que “el Estado Nacional se apropiaría del 35,9% del total exportado”, en el caso de la soja, la diferencia a favor de las arcas es mucho mayor.

De acuerdo a un informe de la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, mientras que por hectárea el productor se queda con 190 dólares netos, el Estado recauda casi u$s850.

Cómo se reparte el negocio
Al analizar cuánto le corresponde por hectárea al productor, la Bola de Rosario tomó como base un rinde de 30 quintales por hectárea, y con un precio FAS de u$s284,4. Así se llega a un ingreso bruto de u$s853,2 por hectárea.

Descontados los distintos gastos de labranza, cosecha y estructura, se llega a u$s561,19 por hectárea, con un resultado neto, antes de ganancias, de u$s292 por hectárea. Una vez deducido el 35% del impuesto a las ganancias, el productor obtiene un resultado neto de casi 190 dólares por hectárea.

Paralelamente, el Estado (fundamentalmente el nacional), incluyendo la operación FOB, recibe 849 dólares por hectárea.

Radiografía del sector
La producción total de oleaginosas de la campaña agrícola 2007/08 se estima en 52,5 millones de toneladas, 6% superior al ciclo anterior, según indica el informe mensual de estimaciones agrícolas de la Secretaría de Agricultura.

Por su parte, el total sembrado con oleaginosos se ubicó en 19, 5 millones de hectáreas, lo que representa un incremento del 3,7 % frente a la última campaña.

De esos valores totales, la superficie implantada con soja fue de 16,6 millones de hectáreas, con una producción de 47,2 millones de toneladas.

Los especialistas señalan que el cultivo de soja llegó a ser hasta tres veces más redituable que la cría de ganado. Esto provocó que la oleaginosa se quedara con gran parte de la superficie disponible.

Según la consultora Agripac, desde 2005, unas 3.000.000 de hectáreas antes dedicadas a la ganadería, actualmente se dedican a la agricultura, de la mano del boom sojero.

Y esto no se detiene, Pablo Adreani, director de la consultora, estima que para esta campaña, otras 400.000 hectáreas dejarán de albergar vacas para ser cultivadas con la oleaginosa.

En este marco, según Jorge Solmi, director de Federación Agraria Argentina (FAA), en la Argentina hay cerca de 75.000 productores.

Los mismos están separados en dos categorías:

  • Monotributistas, que comprende a unos 20.000 ruralistas,
  • y alrededor de 55.000 productores que están en el registro de operadores de granos, control que lleva la AFIP para la devolución del IVA.

El negocio está concentrado a partir de la proliferación de los pooles de siembra: sólo entre 2.500 y 2.800 actores mueven el 60% del negocio de la soja.

Rentabilidad, en el ojo de la tormenta
Según Rogelio Pontón, de la Bolsa de Comercio de Rosario, en un contexto de retenciones móviles “la actividad no es inviable, pero se trata de un impuesto muy agresivo. Hay principios básicos de la política tributaria que no se respetan. Se está interviniendo en el mercado a través de un impuesto muy distorsivo que está alterando el funcionamiento y la eficiencia de la economía”.
A la hora de analizar cuántas hectáreas necesita un productor que no alquila para poder sostener el negocio, algunos especialistas ponen un piso de 400 hectáreas en la zona núcleo, que es la más fértil del país.

Sin embargo, para Solmi, “hoy un propietario que trabaja la tierra puede vivir dignamente con 300 hectáreas”.

A pesar de esto, el director de la FAA se quejó de que “en un contexto de excelentes precios internacionales se tenga que contar centavo por centavo para ver si este sector es rentable”.

“En las economías cíclicas como es la agricultura, este es el momento de acumulación. La rentabilidad por si sola no sirve de nada. El productor piensa en acumular capital para hacerse fuerte ante un ciclo a la baja, un momento en que nadie apoya al campo”, concluyó.

Juan Diego Wasilevsky
(c) infobaeprofesional.com


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